
Siempre he pensado que hay faltas y faltas. También que si El Quijote estuviera lleno de faltas como mi cabeza de grandes seguiría siendo un libro excelente. Todo el mundo puede cometer un error, un fallo de esos que todos tenemos alguna vez, pero ¿publicarlo en un sitio público, en un anuncio de prensa, en un periódico, en una web o peor aún en una valla publicitaria? No lo digo porque el que ha escrito ese texto no tenga derecho a equivocarse sino porque se supone que ese texto ha debido pasar por muchas manos antes de dañar la vista de los que pasean tranquilamente y no han pedido ser bombardeados con publicidad, mucho menos si es como esta:

Que digo yo que debajo de no "cojemos" atajos deberían haber puesto: ni un diccionario. ¡Dios nos libre de tal cosa! Lo malo de escribir es que todo el mundo "sabe". Se hacen cursos para reforzar las matemáticas o para aprender a diseñar mejor porque escribir todos escribimos bien. Cuántas veces me habrán dicho que si yo quería ser la que escribe los textos en un anuncio es porque eso es lo "fácil" lo que cualquiera podría hacer. Sí, efectivamente, a la vista está que cualquiera puede hacerlo. Que lo haga bien ya es otra cosa...Claro, que también está el que cree que por haber hecho un curso de photoshop sabe diseñar...
Como fin de fiesta os dejo con otra valla que había cerca de la otra que no tiene firma, pero para mi que del PSOE no es...
